Madurez SOMA en Chuquicamata: mantenimiento mecánico con seguridad, eficiencia y resultados sostenidos

El contrato “Servicio de Mantenimiento Mecánico Molienda SAG y Remolienda” en la División Chuquicamata ha consolidado un periodo de alto desempeño operacional, impulsado por la implementación del enfoque SOMA, la estandarización de procesos y una cultura preventiva transversal. Los resultados obtenidos durante 2024 y 2025 reflejan una operación madura, segura y con mejoras sostenidas en productividad, gestión técnica y liderazgo en terreno.

Una propuesta de valor centrada en seguridad y excelencia operacional

Veltis, a través de la compañía Berliam, ha consolidado un modelo de trabajo que integra capacidades técnicas de alta complejidad, soluciones flexibles y una cultura centrada en las personas. Este enfoque se refleja en un desempeño marcado por cero accidentes con tiempo perdido, más de un millón de horas trabajadas sin incidentes incapacitantes entre 2024 y 2025, y altos niveles de cumplimiento en los principales indicadores del contrato.

“En Veltis entendemos que la excelencia no nace del azar: se construye con sistemas robustos, decisiones claras y equipos comprometidos. SOMA es un reflejo de esa convicción”, resalta Andrés Zelaya, Gerente General de Operaciones

SOMA: un modelo que estructura, ordena y eleva el desempeño

El contrato alcanza hoy un nivel de madurez sostenido gracias a la aplicación rigurosa del Cuadro de Mando SOMA, el seguimiento permanente de indicadores preventivos y reactivos, y el fortalecimiento continuo de las competencias del equipo. Más del 80% de los cargos clave ha sido entrenado y certificado, lo que se refleja en mejoras consecutivas en planificación, ejecución y control operacional. Durante 2025, los indicadores se mantuvieron por sobre las metas establecidas: 89,3% de HH planificadas, 95,4% en Plan Matriz, 93% de cumplimiento del programa semanal y cero índices IF, IG y AAP.

“Logramos un servicio estable porque trabajamos con una lógica preventiva: estandarizamos, medimos y acompañamos. Cada práctica SOMA es una barrera que protege al equipo y fortalece el proceso”, explica Felipe Escobar, Administrador de Contrato

Liderazgo visible y aprendizaje continuo

El fortalecimiento de la cultura preventiva ha sido clave. Caminatas gerenciales, turnos de liderazgo en fines de semana, participación del Comité Paritario y entrenamiento técnico permanente han construido una relación de confianza y disciplina operativa en terreno.

El enfoque no solo ha reducido riesgos; también ha impulsado aprendizajes que se traducen en mejoras operativas, mayor autonomía del equipo y una ejecución más eficiente en cada intervención.

Buenas prácticas que generan impacto real

La estandarización ha sido uno de los avances más significativos del contrato: procedimientos claros, protocolos post-mantención, control técnico de izaje con inspector certificado y la implementación de estructuras y plataformas que mejoran condiciones de seguridad y reducen tiempos operativos.

El desarrollo de una plataforma desmontable para el interior de descarga del molino bolas A2, por ejemplo, disminuyó en 4 horas el armado de andamios y aumentó la seguridad del personal al posicionarse mediante puente grúa. Asimismo, la creación del Libro Estándar Trabajo Terreno facilita la operación en faena y garantiza trazabilidad.

“Cuando una práctica mejora la seguridad y la productividad al mismo tiempo, sabemos que estamos avanzando en la dirección correcta”, destaca Freddy Guzman, Site Manager

Reconocimientos que validan la gestión

Los reconocimientos obtenidos por Codelco, ACHS y el Comité Paritario, junto con la presencia en medios especializados, validan la solidez técnica y cultural del servicio, consolidando la madurez SOMA como un aporte concreto a los objetivos estratégicos de la División Chuquicamata.